Cáncer de colon: la importancia de no descuidar los controles preventivos

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El cánder de colon, es el segundo tipo de cáncer más frecuente en la Argentina. Los chequeos y la detección temprana para curarlo son fundamentales.

El sistema de salud exhibe hoy una paradoja: mientras está preparado para su momento más crítico en la contención del nuevo coronavirus, los hospitales públicos y privados y los centros de atención de diagnóstico y tratamiento lucen semivacíos por la falta de pacientes habituales.

¿Cuál es la causa? Los enfermos que deben atenderse de otras patologías prefieren resguardarse en sus casas ante un mensaje de aislamiento y no asistir a la consulta por el presunto riesgo de contagio del COVID-19. Esto deriva en que muchos olviden que los procesos de otras enfermedades continúan activos y que una asistencia tardía también puede generar daños graves a la salud general.

Una de las grandes problemáticas es el cáncer de colon, una enfermedad intestinal que puede detectarse mediante estudios de endoscopía.

Hasta el 26 de mayo, los muertos por COVID-19 fueron casi siete por día, en promedio. Por cáncer de colon, la tasa estimada aproximada se calcula en 20 muertes diarias.

 

Prevención

“Existen métodos para prevenir el cáncer de colon como los testeos mediante sangre oculta en materia fecal, simples de realizar, y test inmunológicos complementarios”, explica el profesor Luis Caro (M.N. 51.580), médico gastroenterólogo.

Es importante tener en cuenta que los testeos positivos alcanzan cerca del 10 por ciento de la población. Por ello, se debe indicar una colonoscopía diagnóstica que puede detectar un pólipo precursor del cáncer o un pólipo en estadío precoz, incluso cuando no hay síntomas.

“Con estos estudios, se buscan lesiones pequeñas llamadas pólipos o adenomas, aunque la transformación de uno a carcinoma es un proceso muy lento”, cuenta el especialista. La colonoscopía es el único método que permite realizar no sólo diagnóstico, sino también el tratamiento de los pólipos colónicos y quizás, por cinco o 10 años no habría que repetir el estudio.

Un pólipo o adenoma es un tumor benigno del tejido glandular. Un carcinoma es un tumor maligno.

Estos estudios se deben realizar a partir de los 50 años. Está recomendado aun para aquellos pacientes que no tienen antecedentes familiares de pólipos colónicos o cáncer colorrectal. En otros casos específicos, el inicio de los estudios debe individualizarse, pero suele comenzar a edades más tempranas.

 

Sintomatología

Existen algunos síntomas que no se deben descuidar en cuarentena ni en ninguna otra oportunidad. Por ejemplo, la anemia. “Se confirma con un análisis de laboratorio, capaz de mostrar si está causada por patologías del tubo digestivo”, explica Caro. Por ende, la anemia es un claro motivo de consulta con el gastroenterólogo.


La sospecha de enfermedad celíaca suele ser otro motivo para consultar a un especialista, también en forma preventiva. Principalmente, aquellos pacientes que pertenecen al grupo de riesgo de padecer esta patología, es decir, familiares de primer grado de celíacos, padres, hermanos e hijos. En ellos, la prevalencia de la enfermedad oscila entre un cinco y un 15 por ciento.

Los pacientes portadores de fibrosis hepática avanzada o cirrosis que nunca se realizaron una endoscopia alta para detección de várices esófago-gástricas deben consultar a sus médicos. También los portadores de cirrosis con antecedentes de tratamiento endoscópico de várices, con enfermedades inflamatorias intestinales, colitis ulcerosas o enfermedad de Crohn en tratamiento y que tengan más de dos a tres años sin vigilancia.

 

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