Pólipos Gástricos

¿Qué es un pólipo gástrico?

Los pólipos gástricos son lesiones sobreelevadas generadas por aumento del crecimiento de las células que recubren la pared del estómago.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Se pueden manifestar de distintas maneras. En la mayoría de los casos estos pólipos no generan ningún síntoma, generalmente se encuentran de manera accidental cuando se hace un estudio endoscópico por cualquier otro motivo. Cuando empiezan a crecer pueden presentarse con:

  • Sangrados en la materia fecal o anemia en los análisis de sangre.
  • Náuseas o vómitos.
  • Dolor abdominal.
 ¿Cuáles son sus causas?

Las causas más frecuentes son:

  • Inflamación crónica del estómago o “gastritis”.
  • Infección por Helicobacter Pylori (HP), se asocia principalmente con la formación de pólipos hiperplásicos o inflamatorios.
  • Tratamiento prolongado de medicamentos como los inhibidores de la bomba de protones (IBP) que se utilizan para disminuir el ácido del estómago. Se asocian a la formación de pólipos de las glándulas fúndicas y suelen desaparecer con la suspensión de los mismos.
  • Poliposis adenomatosa hereditaria. Es un síndrome que se transmite de padres a hijos y poco frecuente por el cual se forman muchos pólipos de glándulas fúndicas. Estos pueden malignizar por lo que se sugiere la extracción de los mismo.

 

¿Qué medidas preventivas podemos tomar?

No hay algo que puedas hacer para evitar que se formen. La mejor forma de prevenir es consultar al médico en el caso de tener algunos de los síntomas descritos o antecedentes familiares.

Diagnóstico

La videoendoscopía digestiva alta (VEDA) es el estudio que se utiliza para ver el estómago por dentro y hacer diagnóstico de estas lesiones. Mediante este procedimiento se puede tomar una biopsia, que es una pequeña muestra del pólipo, o extirparlo.

 

Tratamiento

El tratamiento se asocia al tipo de pólipo:

Cuando los pólipos son muchos y de pequeño tamaño en general no requiere ningún tratamiento, la biopsia de uno suele ser suficiente. Se puede realizar seguimiento con endoscopía para sacar aquellos que crezcan o que te generen algún síntoma.

  • A los pólipos grandes hay que extraerlos, y en la mayoría de los casos se puede hacer por endoscopía.
  • Los adenomas y los pólipos asociados a síndromes polipósicos hereditarios se deben extraer ya que hay riesgo de que se transformen en lesiones malignas (cáncer).
  • Los pólipos hiperplásicos, asociados a la infección por HP, suelen desaparecer con el tratamiento antibiótico de la misma.

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