OBESIDAD

Tratamiento e información.

OBESIDAD

En Argentina, 6 de cada 10 adultos tienen exceso de peso; y en niños en edad escolar, el 30% presenta sobrepeso y el 6% obesidad.

La obesidad es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de peso producido por la acumulación excesiva de grasa en una magnitud tal que compromete la salud.

La buena noticia es que con un correcto descenso de peso se puede mejorar o prevenir estos problemas de salud. Los cambios en los hábitos alimenticios, mayor actividad física y el manejo de las emociones, son las claves del éxito.


¿Qué es la obesidad y cómo se detecta?

Tanto el sobrepeso como la obesidad se definen como la acumulación anormal o excesiva de grasa en el organismo que puede ser perjudicial para la salud.

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos.
Según la Organización Mundial de la Salud: un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso; mientras que un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.


¿Por qué aumentan cada vez más estas cifras?

Principalmente porque cambiaron las costumbres y los hábitos alimentarios. Actualmente las personas han reemplazado las comidas caseras por las ultra procesadas que contienen grandes cantidades de sodio, azúcar y grasa. A su vez, ha disminuido el consumo de frutas y verduras y se ha elevado el consumo de gaseosas. Por otro lado, 5 de cada 10 adultos son sedentarios.


¿Cómo influye la obesidad en la salud digestiva?

La obesidad es un factor de riesgo para diversas enfermedades. En el aparato digestivo, el exceso de grasa visceral tiene un rol importante y está fuertemente relacionado con el desarrollo de afecciones como reflujo gastroesofágico, hígado graso, las úlceras, y en algunas ocasiones también con el desarrollo de cáncer.


¿Cómo mejorar la salud digestiva?

• Es de suma importancia iniciar la digestión con una correcta masticación, para lo cual es necesario masticar al menos 20 veces y dejar los cubiertos apoyados en la mesa, entre bocado y bocado.

• Realizar las comidas en un lugar tranquilo, evitar distractores tales como: el celular, la computadora, la televisión.

• Distribuir la alimentación en al menos cuatro comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena), lo ideal es que no superen un intervalo de cuatro horas entre ingesta e ingesta, de esta manera evitamos el picoteo, lo que nos podría llevar a una incorrecta elección de alimentos.

• Moderar el tamaño de las porciones: en el caso del almuerzo y cena, no repetir plato, y elegir menús completos que incluyan proteínas magras (pollo, carnes rojas, pescado, cerdo, huevo cocido), vegetales, grasas de buena calidad como por ejemplo la palta, el aceite de oliva, hidratos de carbono, como el arroz integral, yamaní, quinoa, trigo burgol, trigo sarraceno, legumbres, entre otras.

• Realizar desayunos y meriendas completas, elegir lácteos descremados tales como leche, yogur, quesos, frutas de estación, copos de maíz, avena, entre otros.

• Hidratarse durante todo el día a través del agua (se le puede agregar gotas de limón o lima).

• Evitar el exceso de productos procesados, (snacks, fritos, galletitas, facturas, masas, golosinas, jugos y gaseosas) los cuales pueden generar acidez, distensión abdominal, gases, pesadez. Consumirlos de forma ocasional y en porciones pequeñas.

• Planificar el menú un día antes para evitar delivery (que en general son platos con abundantes grasas y sal) y de esta manera lograr platos caseros, utilizando materia prima de buena calidad y una correcta técnica de cocción.

• Moderar el consumo de alcohol.

• Realizar actividad física que sea de nuestro agrado. De esta manera, será más fácil generar el hábito y mantenerlo a lo largo del tiempo. Hoy en día existen muchas actividades nuevas, gimnasio con diversas clases, grupos de entrenamientos al aire libre, entre otras opciones accesibles. Elegir caminar o movernos en bicicleta, puede ser un buen comienzo para evitar el sobrepeso y la obesidad.

En todos los casos, para tener un mejor seguimiento y atención, se recomienda consultar con un profesional de la nutrición.

Lic. Jimena Benedetti
Lic. Candela Boccarelli
Lic. Andrea Leiva

Equipo de Nutrición de Gedyt.