Angiodisplasia

¿Qué es una Angiodisplasia?

La palabra Angiodisplasia está formada por dos partes: Angio, refiere a los vasos sanguíneos y Displasia significa, alteración del crecimiento; frecuentemente también se la llama “Malformación Vascular”, ambas denominaciones pueden generar confusión, por esto los especialistas preferimos denominar a estas lesiones Angioectasias.

Se trata de un acúmulo de vasos (tubos que transportan la sangre) patológicamente dilatados, por tener una pared muy adelgazada y frágil, lo que lo hace susceptible a roturas frecuentes, con la consiguiente pérdida de su contenido, o sea sangrado.

Se pueden encontrar en las capas más internas del tubo digestivo, preponderantemente en orden de frecuencia en Colon, Estómago e Intestino Delgado.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas son consecuencia del sangrado que generan. Cuando el sangrado es escaso pero constante, genera anemia, la cual puede manifestar varios síntomas. Si el sangrado es mayor, se puede manifestar como vómitos con contenido hemático o deposiciones fecales con restos sanguíneos.

 

¿Cuáles son sus causas?

El origen exacto de estas lesiones, no está claro. Suelen asociarse a ciertas enfermedades, que tienen en común el insuficiente aporte de oxígeno a los tejidos:

• de la sangre (enfermedad de von Willebrand),
• de las válvulas del corazón (estenosis aórtica),
• de las arterias (vasculopatía periférica)
• de los riñones (insuficiencia renal crónica avanzada),
• del hígado (cirrosis hepática),
• de los pulmones (EPOC), etc.

 

¿Qué medidas preventivas podemos tomar?

Es importante entender que esta manifestación es la consecuencia de una enfermedad vascular, por tanto lo mejor es evitar los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, realizar una vida sana, evitando el sobrepeso y sedentarismo, no fumar, disminuir el consumo de grasas y alimentos industrializados, aumentando el consumo de vegetales frescos.

 

Diagnóstico

En pacientes con una hemorragia digestiva, sea esta claramente evidente o solo sea manifestada por anemia crónica, debe iniciar su valoración con Videoendoscopías habitualmente conocidas como Endoscopía alta (con lo que se valorará el Esófago, el Estómago y el Duodeno) y Endoscopía Baja o Colonoscopía (que valorará el Recto, el Colon y la última porción del Intestino Delgado, el Íleon terminal).

Hasta en el 5% de las ocasiones no se encuentran lesiones sangrantes en ninguna de estas endoscopías, por lo que se debe explorar el intestino delgado, con Cápsula Endoscópica.


Tratamiento

El tratamiento de elección es mediante endoscopía. Se coagulan las lesiones con termocoagulación, siendo el método de elección la utilización de sondas con Argón Plasma.

La Arteriografía y/o la Cirugía con endoscopía intraoperatoria son técnicas complementarias que se deben reservar para hemorragias graves sin respuesta al tratamiento endoscópico o en caso de hemorragia masiva que pone en peligro la vida del paciente.

En los casos donde las lesiones son innumerables o no responden al tratamiento endoscópico, puede indicarse tratamiento con fármacos, aunque aún falta evidencia científica más sólida para indicar esto como tratamiento de primera línea para todos los pacientes.


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